El secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, y el director de Políticas Hídricas, Gastón Buss, criticaron que “Mendoza subestima la capacidad técnica de La Pampa y su conocimiento de la cuenca, pese a no formar parte de la gestión compartida del agua”. Señalaron que la denuncia se sustenta en información oficial contrastada y verificada.
Los funcionarios rechazaron el argumento mendocino de que los datos de La Angostura presentaban deficiencias y que Loma Negra era una alternativa más confiable. “Ambos puntos miden de la misma manera y muestran la misma dinámica este año. Si Loma Negra es confiable, también lo es La Angostura”, remarcaron.
Afirmaron que no había motivo para modificar los registros en la magnitud que lo hizo Mendoza, ya que la similitud entre ambas estaciones confirma su validez. Según el análisis, Mendoza cambió los datos en más de una ocasión, incluso antes de finalizar la temporada de riego en mayo y del cierre del año hidrológico en junio, lo que invalida sus argumentos.
Estos ajustes, realizados en La Angostura, redujeron abruptamente los valores informados, provocando la desaparición estadística de unos 60 hectómetros cúbicos —60 mil millones de litros— de agua, volumen que, según el fallo de la Corte Suprema, debe garantizar un caudal ambiental permanente para La Pampa.