El hecho ocurrió el martes por la tarde en una casa ubicada sobre la calle 7, entre 8 y 10. Según la investigación, el propietario se ausentó entre las 14 y las 18 y, al regresar, encontró una de las habitaciones completamente revuelta, advirtiendo que el dinero que guardaba en el lugar había sido sustraído.
Tras la denuncia, efectivos de la Comisaría Primera realizaron las primeras actuaciones y constataron que ninguna de las aberturas había sido forzada, un dato que se convirtió en uno de los principales ejes de la investigación.
Personal de la Agencia de Investigación Científica trabajó en la recolección de rastros dentro de la vivienda, mientras que la Brigada de Investigaciones analiza registros de cámaras de seguridad de la zona para intentar identificar al autor del hecho y reconstruir sus movimientos.
La causa es llevada adelante por la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad, que evalúa distintas hipótesis sobre la forma de ingreso al inmueble. Entre ellas, no se descarta que el responsable conociera la existencia del dinero, los movimientos de la vivienda o incluso que hubiera utilizado una llave para acceder al lugar.
Hasta el momento, la investigación se encuentra caratulada como hurto, aunque la calificación podría modificarse a medida que avancen las pericias y se determinen las circunstancias en las que se concretó el robo.