El multicondenado represor Raúl Antonio Guglielminetti, conocido como "El Mayor Guastavino" o "El Ronco", murió a los 84 años sin arrepentirse ni romper el pacto de silencio sobre el destino de sus víctimas. El ex agente de inteligencia falleció en su domicilio de Mercedes, donde cumplía arresto domiciliario desde septiembre pasado debido a un grave deterioro en su salud.
Su figura cobró renovada notoriedad en julio de 2024, cuando fue uno de los genocidas que recibió en la cárcel de Ezeiza a un grupo de diputados de La Libertad Avanza (LLA), a quienes les entregó un sobre con "propuestas" para lograr la libertad de los represores.
Guglielminetti inició su carrera en la inteligencia militar en 1970 y operó como agente civil (PCI) del Batallón 601. Su prontuario criminal atravesó diversos centros clandestinos y etapas represivas:
En 1987, ante la Cámara Federal, confesó con soberbia: "He sido preparado como agente de inteligencia para obrar, en el noventa por ciento de los casos, al margen de la ley".
Tras años prófugo, fue detenido en 2006 en su campo de Mercedes. Acumuló condenas a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad en múltiples causas, pero murió en su cama, amparado por una prisión domiciliaria otorgada tras sufrir un hematoma subdural en la cárcel.